¿Vía libre a los inmigrantes venezolanos para entrar a España?

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Los inmigrantes venezolanos que se quieran venir a España, ya tienen las puertas abiertas de par en par. No necesitan pedir visado, ni permiso de residencia o de trabajo, ¡ni nada de nada! ¡Vía libre para todo el que quiera escapar de la dictadura venezolana!

Lo ha dicho en su programa de televisión el periodista peruano Jaime Bayly. Estas han sido sus palabras textuales:

“A partir de hoy, y esto no tiene que ver con el gobierno socialista de Sánchez sabes, la justicia española ha decidido, esto es importantísimo, que si eres venezolano no tienes que pedir asilo político. Solamente si eres venezolano, como estás escapando del hambre y de la opresión, te dan la residencia.”

Y luego añade que es una información que acaba de aparecer en el diario “El País” de España.

Seguidamente, recalca:

“La justicia española ha decidido que los refugiados venezolanos van a recibir residencia. No tienen que pedir asilo. No tienen que demostrar persecución política. Se da por sentado que huyen del hambre y de la opresión, y que, por consiguiente, merecen un estatus migratorio acorde, apropiado”.

La verdad es que cuando me dijeron eso no me lo podía creer. Tuve que ver el vídeo y escuchar las declaraciones, para darme cuenta de que era cierto. No la noticia en sí misma, sino que el periodista peruano la estuviese difundiendo.

Este el vídeo en cuestión:

Confieso que tuve que ver y oír el vídeo en dos ocasiones seguidas porque no daba crédito. Me quedé con la boca abierta, cual caimán del río Orinoco. Mi “yo infantil” comenzó a dar saltos y gritos de alegría.

«¡Bravoooo!» —salí gritando a mi balcón envuelto en mi bandera venezolana (la de la resistencia, la de las siete estrellas), como si de un loco de manicomio se tratase.

Sin embargo, cuando estaba en lo más alto de mi euforia, mi “yo racional” me habló desde los confines más asquerosos de mi conciencia para decirme:

«Pero…, vamos a ver ¡imbécil! ¿Tú eres tonto, o qué coño es lo que te pasa? ¿Te vas a comer ese cuento sin averiguar la fuente de la información? Te recuerdo que eres abogado, y además de eso, especialista en inmigración. Sabes muy bien que semejante barbaridad es imposible ¡No puede ser! ¿Desde cuándo los jueces deciden sobre el asilo político, el refugio, los permisos de trabajo o de residencia en España? ¿Por qué no han saltado todas las alarmas en el seno de la Unión Europea, que es quien fija las directrices comunes en materia de inmigración a los Estados miembros?»

Justo en ese momento intervino nuevamente mi “yo niño”:

«No le hagas caso a ese estúpido —dijo—. Ya sabes que es un aburrido, un vulgar aguafiestas. Prepárate para la llegada de los cientos de inmigrantes venezolanos que van a venir a España. Seguro que por fin te vas a poder traer a parte de tu familia, y muy especialmente a tu hermano Gustavo, que tantas ganas tiene de venirse a España contigo»

Mi “yo racional” intervino tajante:

«Al menos averigua antes de ponerte a hacer planes —dijo—. Es lo menos que deberías hacer»

Y decidí hacerle caso.

Me puse a averiguar en detalle las fuentes de la información. Me fui a la edición del diario El País, citada por Jaime Bayly, y leí la noticia detenidamente.

Efectivamente, el diario El País, en su edición del 19 de octubre pasado titulaba:

“La justicia otorga permisos de residencia a venezolanos por razones humanitarias”

Y en un subtítulo anexo, añadía:

“La Audiencia Nacional autoriza la estancia en España a ciudadanos de Venezuela ante la dificultad para acceder a comida, medicamentos o vivienda en ese país”

En este enlace se puede acceder al portal del diario El País que contiene la noticia completa:

https://elpais.com/politica/2018/10/17/actualidad/1539759256_562740.html

Fue entonces cuando me di cuenta de que mi “yo racional” tenía razón, para mi desgracia. Jaime Bayly había cometido un error monumental. No se trataba, como afirmaba con rotundidad, que la justicia española hubiese decidido que si eras venezolano no hacía falta que pidieses asilo, sino de “ciertos casos” que habían llegado en apelación a manos de los jueces de la Audiencia Nacional, a los que por alguna u otra razón se les había negado el derecho al asilo. En esos casos puntuales, se había decidido que, aún careciendo los solicitantes de los presupuestos necesarios para que se les hubiese concedido el asilo político, el Estado español debía brindarles protección y, en consecuencia, concederles el derecho de residencia y de trabajo, debido a sus especiales condiciones de vulnerabilidad, por lo precario y horrible de la situación venezolana actual. Ese es el resumen verdadero de toda esta cuestión.

Decir, de esa forma tan alegre e irresponsable, que no es necesario solicitar ni probar nada para venirse a vivir a España porque por tu condición de venezolano ya el Estado español te va a facilitar el derecho de residencia y de trabajo de manera automática, es una completa barbaridad ¡Ojalá así hubiese sido! El primero en salir corriendo a celebrarlo por las calles con mi bandera venezolana (la de siete estrellas, la de la resistencia) habría sido yo, pero lamentablemente no era así.

La situación de los venezolanos para ingresar a España ahora mismo no ha cambiado en lo absoluto. O quizás me equivoco en esto. Sí que ha cambiado, pero ¡para peor! Al momento que escribía este post, vi por las noticias de la tele que ahora mismo se está dando cita a los nuevos inmigrantes que quieren solicitar asilo o refugio en España para diciembre del año 2020, es decir, para ¡dentro de más de dos años!. Y eso solo para presentar la solicitud. Otra cosa muy distinta es el tiempo que tendrán que esperar luego para que salga la resolución definitiva en la que se decida, favorable o desfavorablemente, la petición de protección internacional en cuestión.

Todos los venezolanos que ahora mismo quieran solicitar el asilo político en España o la protección internacional, tendrán que tramitar su solicitud como cualquier otra persona. No es cierto que se les esté dando prioridad, ni que no tengan que demostrar su condición de perseguidos políticos o de necesitados de protección internacional. No solo con presentar la solicitud será suficiente, sino que también tendrán que demostrar que reúnen los requisitos que exigen las leyes, es decir, que tendrán que probar que son perseguidos por sus ideas políticas, que han sido objeto de represión por parte del Estado venezolano a causa de sus ideales políticos, o que el Estado venezolano es incapaz de darles la protección que necesitan. ¡Nada de eso ha cambiado!

Más aún, habiendo probado todos los extremos, se corre también el riesgo de que la solicitud les sea negada, como les ocurrió a los solicitantes que recurrieron la decisión que motivó la publicación de semejante noticia.

Que los jueces de la Audiencia Nacional hayan decidido favorablemente en esos casos concretos no quiere decir, como erróneamente ha dado a entender Jaime Bayly, que sean los jueces españoles los que decidan sobre la concesión del asilo, del refugio o de los permisos de trabajo y de residencia, ni mucho menos que baste con ser venezolano para considerar que necesitas protección internacional. ¡Ojala fuese así!

Este es un asunto cuya competencia es del Gobierno Español, que ejerce a través del Ministerio de Relaciones Interiores. En este enlace de su página en internet (http://www.interior.gob.es/web/servicios-al-ciudadano/extranjeria/derecho-de-asilo/presentacion-de-la-solicitud) se puede acceder a la información completa sobre los requisitos para la presentación de la solicitud de asilo, lugares en los que pedir la cita previa, plazos y formas de presentación, los derechos y las obligaciones de los solicitantes, y los efectos de la presentación de la solicitud.

Desde que salió la falsa noticia de Jaime Bayly  he recibido decenas de llamadas, mensajes de whatsapp y de correo electrónico, de familiares, amigos y conocidos de Venezuela desesperados por escapar del país. A todos les he explicado, palabras más, palabras menos, lo mismo. La información es ¡completamente falsa!

Lamento profundamente el daño inmenso que tan alegres declaraciones han causado en las ilusiones de cientos de miles de mis compatriotas, pero lamento muchísimo más la existencia de personajes tan miserables y tan crueles, como el periodista peruano Jaime Bayly.

Lo que ha hecho no tiene perdón de Dios.

Ni mío tampoco.

Franklin Díaz.-

Twitter: @franklindiazl

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